Zoonosis < Volver

Prevención

Ofidios

Cuando una persona y una serpiente se encuentran, lo normal es que esta última trate de pasar desapercibida o escapar si se le da la posibilidad. Por lo general, las serpientes sólo muerden cuando son pisadas o apresadas, cuando se ven sorprendidas por un movimiento repentino y no pueden huir o cuando no se hace caso a su posición defensiva y la persona se acerca demasiado superando el umbral defensivo del ofidio.

Resulta peligroso atravesar áreas poco conocidas (pajonales, bosques, selva, zonas inundadas, etc.), especialmente por la noche, así como trepar por rocas o árboles, o caminar en zonas donde puedan ser poco visibles por la presencia de hierba alta, desniveles en el terreno u oquedades.

Otra práctica de riesgo es introducir las manos en huecos de árboles, cuevas, nidos o fogones abandonados, levantar piedras o troncos sin tomar los recaudos necesarios, así como intentar cazar o tomar serpientes con las manos cuando parecen muertas. Es peligroso hostigar a una serpiente o manipularla.

Cómo saber si una SERPIENTE ES PELIGROSA

¿La estás dejando en paz?

No es peligrosa

¿Puede escapar?

No es peligrosa

¿Estás intentando dañarla, matarla, manipularla o molestarla de alguna manera?

No es peligrosa

ES PELIGROSA
Pero fueron tus acciones las que te pusieron en peligro, no la serpiente

En las áreas ofidiógenas,
SE ACONSEJA:

  • No salir al campo sin zapatos y ropa adecuada: Para caminar por la hierba alta o en la maleza lo mejor es llevar pantalón de loneta, con botamanga ancha, botas altas de cuero o goma gruesa por debajo de los pantalones, o usar polainas.
  • No acercarse a las serpientes. Si no es posible alejarse a tiempo, abstenerse de hacer movimientos bruscos.
  • No tocar nunca a una serpiente, ni siquiera aunque parezca muerta. Algunas se quedan inmóviles para que no las ataquen.
  • Tener precaución al atravesar áreas poco conocidas (pajonales, bosques, zonas inundadas, sendas, etc.), es recomendable hacerlo acompañado por perros lugareños (animal centinela).
  • Cuando se va a realizar una actividad en un área ofidiógena, informarse sobre las serpientes venenosas locales consultando con alguien conocedor. Aprender a distinguirlas y enterarse de dónde pueden encontrarse. La mayor parte de ellas vive a nivel del suelo en cuevas, bajo rocas, troncos o arbustos.
  • Tomar mayores precauciones por la noche, ya que es entonces cuando desarrollan su mayor actividad muchas serpientes.
  • Indicar a los niños que no anden descalzos, que preferentemente lleven botas y que lleven una linterna cuando salgan por la noche (siempre es preferible que no salgan). También recomendarles que no hostiguen a ninguna serpiente.
  • Los niños pequeños deben ser llevados en andas al atravesar zonas con potencial presencia de ofidios.
  • En zonas con ofidios, colocar en las aberturas de las casas alambre tejido o similares a fin de impedir la entrada de los ofidios al domicilio.
  • No levantar piedras o troncos con las manos desprotegidas, ni meter la mano o el pie en agujeros del terreno, en huecos de árboles, cuevas, nidos y fogones abandonados. Antes de pasar sobre un tronco o roca examinar bien el otro lado por si hay serpientes y, si es posible, tantear con un palo.
  • Mantener el espacio peridomiciliario con pasto corto, libre de malezas y residuos que puedan atraer roedores que constituyen uno de los alimentos de los ofidios.
  • No dormir en el suelo. Durante el sueño la persona podría colocarse sobre una serpiente al cambiar de postura, ya que las serpientes podrían acercarse guiadas por el calor corporal.
  • En el caso de Micrurus (serpientes de coral), tener cuidado al trabajar en el suelo, realizar pozos o cavar zanjas, sobre todo al levantar trozos de tierra. Tener especial cuidado con los niños ya que son atraídos por sus colores vivos y su falta de agresividad.

En caso se haber sufrido un ataque
PRIMEROS AUXILIOS

  • Mantener al paciente acostado, tranquilo.
  • Verificar sus signos vitales.
  • Verificar limpieza local de la herida.
  • Comunicarse con un centro de salud, preferentemente de mediana complejidad, para traslado y atención del paciente.
  • NO realizar torniquetes.
  • NO succionar.
  • NO realizar incisiones.
  • NO dar bebidas alcohólicas.

Leptospirosis

¿Qué es la leptospirosis?

Es una enfermedad causada por una bacteria llamada leptospira, que puede estar presente en la orina de ciertos animales como roedores, perros, vacas, cerdos, caballos y animales silvestres. Si es diagnosticada y tratada en forma precoz suele tener una evolución favorable.

¿Cómo se transmite la leptospirosis?

El contagio se produce por el contacto directo con la orina de un animal infectado, o con agua y/o ambientes contaminados con dicha orina. Dado que la bacteria sobrevive en lugares húmedos y protegidos de la luz, el riesgo de contraerla aumenta si se producen inundaciones o al desarrollar actividades recreativas en ríos, lagos, lagunas, arroyos (como nadar, pescar, acampar, o realizar deportes náuticos).

¿Cómo ingresa la bacteria?

Las leptospiras ingresan por la piel lesionada (raspaduras, rasguños, heridas, úlceras), piel intacta macerada o por el contacto con ojos, boca o nariz.

¿Cuáles son los síntomas de la leptospirosis?

Los síntomas más frecuentes son fiebre acompañada de escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular y malestar general. Luego se puede presentar una segunda fase de mayor gravedad. Si se han realizado actividades o tareas de riesgo, ante la aparición de estos síntomas es necesario consultar a un médico en forma inmediata, dado que esta enfermedad puede resultar mortal.

¿Qué hacer en caso de padecer de algunos de los síntomas mencionados antes?

Si presenta esos síntomas debe consultar en un servicio de salud donde le dirán si es posible que se trate de leptospirosis y qué debe hacer. Si la persona que presenta los síntomas es un niño pequeño, una persona anciana o una mujer embarazada el riesgo de complicaciones es mayor, por lo que se debe consultar precozmente.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento incluye antibióticos y tratamiento de los síntomas, y un seguimiento estricto de los pacientes. El tratamiento antibiótico es más efectivo cuando es administrado precozmente.

¿Cómo afecta la enfermedad a los animales domésticos?

Los síntomas de leptospirosis en los perros son variados e inespecíficos y pueden incluir fiebre, vómitos, dolor abdominal, diarrea, inapetencia, orina oscura y aletargamiento. En estadios avanzados, el desarrollo de síndrome urémico debido a insuficiencia renal (elevación de la urea y creatinina) es lo que frecuentemente genera la sospecha. Si se confirma la leptospirosis en un animal doméstico o mascota, se debe evitar el contacto directo o indirecto con la orina, sangre y otros tejidos.

¿Qué podemos hacer para prevenir la leptospirosis?

  • Evitar la inmersión en aguas estancadas potencialmente contaminadas, y procurar que los niños no jueguen en charcos o barro.
  • Combatir los roedores –principales agentes de contagio- en domicilios y alrededores.
  • Utilizar guantes y botas de goma para realizar tareas de desratización, desmalezado o limpieza de baldíos.
  • Mantener los patios y terrenos libres de basura, escombros y todo lo que pueda ser refugio de roedores.
    En áreas rurales:
  • Ante la aparición de abortos en los animales de producción, es necesario consultar al veterinario.
  • Es importante usar siempre calzado al caminar sobre tierra húmeda, y botas altas en zonas inundadas o al atravesar aguas estancadas.
  • Usar guantes cuando se realizan tareas de desmalezado y cosecha.
  • En zonas endémicas, vacunar a los perros y las vacas.

Murciélagos

El 10% de los murciélagos de la provincia de Buenos Aires son portadores del virus de la Rabia.
Todo murciélago caído en el piso, NO DEBE SER TOCADO CON LAS MANOS.

¿Qué hacer si un perro o un gato entra en contacto con un murciélago caído?

Consultar lo más pronto posible con un veterinario o concurrir al Centro de Zoonosis.

¿Qué hacer si se encuentra con un murciélago?

Siempre que se pueda, meter el murciélago en un recipiente plástico y llevarlo al Centro de Zoonosis para su investigación.

Los perros y gatos deben ser vacunados contra la Rabia a partir de los 3 meses de edad y luego una vez al año durante TODA SU VIDA.

Toxoplasmosis

Descripción general

La toxoplasmosis es una enfermedad que se produce como consecuencia de una infección por el parásito Toxoplasma gondii, uno de los parásitos más comunes del mundo. La infección suele contraerse al comer carne contaminada mal cocida, exponerse a heces de gato infectadas o mediante la transmisión de madre a hijo durante el embarazo.

La toxoplasmosis puede provocar síntomas parecidos a los de la influenza en algunos individuos, pero la mayoría de las personas infectadas no presentan signos ni síntomas. En los bebés nacidos de madres infectadas y las personas con el sistema inmunitario debilitado, la toxoplasmosis puede provocar complicaciones graves.

Síntomas

    La mayoría de las personas saludables que están infectadas con toxoplasmosis no presentan signos ni síntomas y no saben que tienen la infección. Sin embargo, algunas personas presentan signos y síntomas similares a los de la influenza, los cuales pueden ser:
  • Dolor generalizado
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre
  • Fatiga

En bebés
Si la primera vez que tienes la infección es justo antes del embarazo o durante este, puedes contagiarle la infección al bebé (toxoplasmosis congénita), incluso si no presentas signos ni síntomas. Tu bebé tiene un mayor riesgo de contraer toxoplasmosis si la infección aparece en el tercer trimestre y un menor riesgo si aparece durante el primero. Asimismo, cuanto antes ocurra la infección durante el embarazo, el resultado será más grave para tu bebé. Muchas infecciones tempranas tienen como resultado la muerte fetal o un aborto espontáneo. Es probable que los bebés que sobreviven nazcan con problemas graves. Solo un pequeño número de bebés que sufren toxoplasmosis presentan signos de la enfermedad al momento de nacer. En general, los bebés infectados no presentan signos (que pueden ser pérdida de la audición, discapacidad mental o infecciones oculares graves), hasta la adolescencia o más adelante.

Causas de infección

El Toxoplasma gondii (T. gondii) es un organismo parasitario unicelular que puede infectar a la mayoría de los animales y las aves. Dado que los organismos infecciosos de T. gondii se excretan únicamente en las heces de los gatos, los gatos salvajes y domésticos son los principales huéspedes del parásito. Si bien no te puedes «contagiar» toxoplasmosis de un niño o adulto infectados, puedes contraerla si:

• Entras en contacto con heces de gato que contengan el parásito. Puedes ingerir accidentalmente los parásitos si te tocas la boca después de realizar tareas de jardinería, limpiar una caja higiénica o tocar cualquier cosa que haya entrado en contacto con heces de gato infectadas. Los gatos que cazan o que se alimentan con carne cruda son más propensos a albergar T. gondii.

• Consumes agua o alimentos contaminados. La carne de cordero, cerdo y venado tiene más probabilidades de estar infectada con T. gondii. En ocasiones, los productos lácteos sin pasteurizar también pueden contener el parásito.

• Usas cuchillos, tablas para cortar u otros utensilios contaminados. Los utensilios de cocina que entran en contacto con la carne cruda pueden albergar los parásitos, a menos que se laven cuidadosamente con agua caliente y jabón.

Comes frutas y vegetales sin lavar. El parásito puede estar presente en la superficie de las frutas y los vegetales. Para estar seguro, lava a fondo y pela todas las frutas y los vegetales, especialmente los que comas crudos.

Recibes un trasplante de un órgano o una transfusión de sangre infectados. En raras ocasiones, la toxoplasmosis se puede transmitir mediante el trasplante de órganos o las transfusiones de sangre. Cuando una persona se infecta con T. gondii, el parásito forma quistes que pueden afectar casi cualquier parte del cuerpo, con frecuencia, el cerebro y el tejido muscular de distintos órganos, incluso el corazón.

Si tienes un buen estado de salud general, el sistema inmunitario mantiene los parásitos bajo control. Permanecen en el cuerpo en estado inactivo, lo que te proporciona inmunidad de por vida, de modo que no te puedes volver a infectar con el parásito. Pero, si el sistema inmunitario está debilitado, ya sea debido a una enfermedad o a determinados medicamentos, la infección puede volver a activarse y provocar complicaciones graves.

¿Qué podemos hacer para prevenir la leptospirosis?

Algunas precauciones pueden ayudar a prevenir la toxoplasmosis:

• Usa guantes en el jardín o cuando tocas la tierra.  Usa guantes siempre que trabajes al aire libre y luego lávate las manos minuciosamente con agua y jabón.

• No comas carne cruda o poco cocida. La carne, en especial la carne de res, cordero y cerdo, puede albergar organismos que producen toxoplasmosis. No pruebes la carne hasta que no esté totalmente cocida. Evita comer carne cruda curada.

• Lava los utensilios de la cocina minuciosamente. Después de preparar carne cruda, lava las tablas de cortar, los cuchillos y otros utensilios con agua caliente y jabón para prevenir la contaminación cruzada con otros alimentos. Lávate las manos después de manipular carne cruda.

• Lava todas las frutas y los vegetales. Friega las frutas y los vegetales frescos, en especial si piensas comerlos crudos. Pélalos cuando sea posible, pero solamente después de lavarlos.

• No bebas leche sin pasteurizar. La leche y otros productos lácteos sin pasteurizar pueden tener parásitos que provocan toxoplasmosis.

• Tapa los areneros de los niños. Si tienes un arenero, tápalo cuando los niños no estén jugando allí para evitar que los gatos lo usen como caja higiénica.

Para los amantes de los gatos
Si estás embarazada o corres riesgo de sufrir toxoplasmosis o sus complicaciones, toma estas medidas para protegerte:

• Mantén a tu gato saludable.  Mantén a tu gato adentro y aliméntalo con comida seca o enlatada; no le des carne cruda. Los gatos pueden infectarse después de comer una presa infectada o carne poco cocida que contenga el parásito.

• Mantente alejada de los gatos callejeros. Aunque todos los animales callejeros necesitan un buen hogar, es mejor dejar que otra persona los adopte. La mayoría de los gatos no presentan signos de la infección por T. gondii, y aunque es posible realizar análisis para saber si tienen toxoplasmosis, los resultados pueden tardar hasta un mes.

• Pídele a otra persona que limpie la caja higiénica de tu gato. Si no es posible, usa guantes y una máscara para cambiar la arena de la caja. A continuación, lávate bien las manos. Cambia la arena de la caja higiénica a diario para que los quistes excretados no tengan tiempo de volverse infecciosos.

Hantavirus

Las infecciones por hanta virus representan una zoonosis emergente, trasmitida al hombre por roedores infectados por dichos virus. Los reservorios naturales de la infección son ciertos roedores silvestres, que presentan una infección crónica asintomática con viremia persistente y eliminan el virus a través de la orina, saliva y excretas.

Si bien las infecciones por hantavirus tienen una baja incidencia, son de importancia para la salud pública por su mortalidad, por el riesgo de la presentación de brotes y por el hecho de que no existe un tratamiento específico, por lo que es imprescindible adoptar ciertas medidas de prevención en las áreas donde viven roedores.

¿Qué son los hantavirus?

Los hantavirus son un grupo de virus que se encuentran en ciertas especies de roedores. Algunos hantavirus pueden causar una enfermedad poco común pero grave llamada Síndrome Cardiopulmonar por hantavirus.

¿Qué animales pueden trasmitir el hantavirus a las personas?

Algunos tipos de ratas y ratones pueden trasmitir el hantavirus a las personas. Como sólo con estudios especiales de laboratorio es posible saber si un ratón o una rata están infectados con hantavirus, se debe evitar el contacto con todos los ratones y ratas silvestres. Los perros y gatos no transmiten los hantavirus a las personas.

¿Quién puede contraer el hantavirus?

Cualquier hombre, mujer o niño que esté en contacto con roedores infectados, o que ingrese a ambientes contaminados por excretas de roedores con hantavirus puede enfermarse.

¿Cómo contraen el hantavirus las personas?

Las personas pueden contraer el hantavirus por inhalación de aire contaminado por el virus que eliminó el roedor infectado, tanto en lugares abiertos como cerrados: huertas, pastizales, galpones, etc. Las personas también pueden infectarse cuando tocan roedores, su orina, excremento o nidos o al ser mordidos por roedores infectados. Excepcionalmente, también puede contraerse por contacto con otra persona que está enferma en la zona sur de Argentina (virus Andes).

¿Cuáles son los síntomas del síndrome pulmonar por hantavirus?

Los primeros síntomas de la enfermedad son similares a los gripales. La enfermedad se inicia con fiebre alta, dolor de cabeza y músculos, mareos, escalofríos, náuseas, vómitos, diarrea, o dolores de estómago. Por lo general,NO hay secreción nasal, dolor de garganta ni erupción cutánea. Estos síntomas pueden durar varios días, luego de los cuales las personas comienzan con dificultad para respirar.

¿Cómo se puede disminuir el riesgo de enfermar?

  • Mantenga a los ratones y ratas alejados de su hogar.
  • Elimine todo tipo de objeto que puede servir como sitio para anidar roedores.
  • Antes de ingresar limpie galpones y lugares frecuentados por roedores:
    • Ventile el lugar antes de entrar, porque la concentración de partículas contaminadas es sumamente peligrosa.
    • Moje todas las superficies con agua con lavandina diluida al 10% (1 parte de lavandina en 9 de agua) y deje actuar 30 minutos, deje ventilar y retírese por un tiempo.
    • Para la limpieza use guantes de goma, botas y barbijo o pañuelo.
    • Al terminar realice una higiene cuidadosa de su persona (manos, principalmente) y de los elementos utilizados y cámbiese de ropa.
  • Limpie todas las superficies donde pueda haber orina, excremento y nidos de ratones y ratas con desinfectante o con una solución de lavandina y agua.
  • Lave sus manos y cambie su ropa cada vez que haya frecuentado lugares donde puedan vivir roedores.
  • Use calzado cerrado y ropas que cubran el cuerpo y los miembros cuando concurra a zonas donde haya roedores.
  • Use guantes cuando deba manipular algún elemento que pueda estar contaminado con secreciones de roedores.
  • No se acueste sobre bolsas o en el suelo en zonas donde haya signos de roedores como deposiciones de los mismos.
  • Corte el pasto, maleza y arbustos alrededor de su casa.
  • Mantenga la leñera ordenada, limpia y alejada de la casa.
  • Mantenga lugares libres de maleza para los juegos de los niños.
  • Guarde todo alimento, incluidos los de animales domésticos en recipientes de plástico grueso, vidrio o lata con tapa hermética, a más 50 cm del suelo.
  • Mantenga dentro de recipientes tapados los residuos. Saque los mismos en horario de recolección o en caso de no contar con este servicio entierre la basura a más de 30 cm de profundidad.
  • No ahuyente o moleste la fauna de predadores de roedores como lechuzas, lechuzones, chimangos, etc.

La consigna para la prevención es:

El hombre no debe convivir con los roedores. Dado que el período de incubación de la enfermedad puede llegar hasta 45 días después de la exposición, si Ud. vive en o ha visitado una zona presuntamente riesgosa, consulte en un servicio de salud si comienza con esos síntomas.

¿Existe algún tratamiento disponible para esta enfermedad provocada por hantavirus?

NO existe un tratamiento especifico para las infecciones por hantavirus, solo existen medidas de sostén. Los tratamientos se realizan en los servicios de internación. Si usted sospecha que puede padecer una enfermedad causada por hantavirus debe consultar de inmediato en el servicio de salud más cercano.